domingo, 13 de febrero de 2011

Si no fuera por estos momentos...

          El jueves por la tarde entra por la puerta de la oficina un caballero de cierta edad y se dirige directamente a mi mostrador. Solicita disponer de una cuenta que no era la suya, esgrimiendo una autorización con lo que me parece más soltura de la que produce la simple costumbre.
          Atrapo el papel y aunque todo parecía correcto, resulta necesario, en estos casos, aportar además la libreta y el documento de identidad de los interesados, autorizante y autorizado, por lo que se lo hago saber. El hombre tira de manual y me increpa:
          - !Es la primera vez que alguien me exige algo semejante!- Un clásico de hoy, de ayer y de siempre, y prosigue- Siempre lo hago así y usted - otro clásico, pero esta vez con perdigones- es el primero en ponerme pegas - tres salvas de perdigones más, una por cada pe inicial- Hay un chiquito de las mesas que siempre me lo hace- El chiquito en cuestión está a punto de jubilarse.
          - Es posible, pero me temo que no puedo atenderle en este caso, y mi compañero no está en este momento.
          Dudo unos segundos y decido, que en vez de mandarle educadamente a la mierda, le mando a los otros compañeros de las mesas, por si se tratara de un caso especial a causa de algo que yo ignore.
           Contemplo su pequeña romería por las mesas hasta acabar sentado en la de la Subdirectora, justo delante de mí, y oigo que ella le responde:
          - La disposición de dinero mediante autorización resulta, por sí misma, una situación excepcional que solo atendemos con todas las garantías. Hacerlo sin la libreta ni los carnés de los interesados no nos es posible. Por favor, resulta totalmente necesario que nos los aporte para facilitarle el dinero.
          Cuando el cliente sale por la puerta con humos de pocos amigos, yo ya estaba atendiendo a un chico muy joven que venía a cancelar su cuenta.
          - Este señor es el marido de la ciega aquella, que tiene tan malas pulgas, y andan todos los días a palos entre ellos. Si le doy la pasta de la cuenta de su mujer sin tenerlo pero que muy claro, a lo mejor, los palos nos los llevamos nosotros- le dice la subdirectora al compañero que tenía a mi lado.
           - Eso sí que sería, literalmente, dar palos de ciego- le comento al joven que atendía. Nos miramos y echamos a reír como el que echa a galopar. No podemos parar ni para meter baza. Entre suspiro, lágrima y resuello logra intercalar alguna que otra frase.
           - Si no fuera porque me he tenido que abrir la cuenta en otro banco porque me lo exige la cooperativa en la que me he metido, no cancelaba esta. No sé si funcionarán mejor que vosotros pero, desde luego no me voy a reír tanto, ni de lejos.
           - Pues que sepas que si la cancelas te vas a perder lo de la ciega atizando a la piñata. A lo mejor te libras de un palo, pero ver la sucursal convertida en una yincana, eso no tiene precio, -deformación profesional- te lo puedo asegurar.
           No acabamos abrazados muriéndonos de risa floja porque nos separa un mostrador y la distancia cliente-empleado, tan conveniente en otras ocasiones.
           Al final, canceló la cuenta porque para eso había venido y no había remedio.
           Pero si no fuera por estos momentos...

sábado, 12 de febrero de 2011

Orales y laborales

          Mónica Lewinsky ha fundado su nueva congregación religiosa bajo el nombre de Orden de las Hermanas Mortificadas Becarias de la Santa Succión, cuyo lema, inspirado en el "ora et labora" benedictino, reza: "Orales et laborales". Sus estatutos y régimen interno no se han manifestado públicamente por escrito, pues se declara estricta seguidora de la tradición oral.


          Ha desechado definitivamente la primera opción de denominarlas Legionarias del Amor de Cristo, porque en Méjico ya circulaba algún corrido donde, bajo el título de "Las Legionarias del Amor" a secas, el estribillo, en boca de un tal Maciel, declaraba: 


Órale, órale, ándale, ándale,
que llegan las genuflexionadas
y reventándome el tabernáculo
tengo la forma sagrada."

          Su hábito talar, de blanco inmaculado, luce un espectacular escote palabra de honor, desde cuyo balcón puede uno asomarse a las turgencias de un pecho traspasado por los divinos arrebatos.


          Una única distinción se aprecia en su austero hábito, una mancha difusa y misteriosa, producida por una emisión indeterminada, situada en centro del pecho, pero que solo se obtiene una vez superadas todas la pruebas del noviciado.


          Ana Botella de Aznar, al conocer la noticia, ha declarado que piensa darse de baja en los Legionarios de Cristo (demasiada testosterona), dejar a Aznar, que, por su parte, ha ingresado en los Reverendos Padres Abdominales, y abrazar ("o lo que sea") esta cosa ("o lo que sea") tan interesante, adoptando el nombre religioso de Ana Lyoral, renunciando así a la Botella (la denominación de origen) y subrayando, de este modo, su bocación (de boca) de servicio (de ser vicio).


          Por lo pronto ya han anunciado una peregrinación hacia Santiago para recabar postulantes. Por el camino francés, por supuesto. Y, como era de suponer, desde el primer momento han levantado una ola de simpatía y otras cosas.


          De hecho, los propietarios de ciertos coloristas locales de la carretera de Burgos han reaccionado convocando protestas, y jornadas de piernas abiertas, ante lo que consideran intrusismo intolerable por parte de la Iglesia. "Hasta ahora la competencia era solapada, pero hacerlo abierta y descaradamente resulta intolerable" y "lo que nos faltaba después de la Ley Anti-tabaco, putas monjas" declaraban indignados.


          La Santa Sede mantiene, por el momento, un silencio que no se sabe si interpretar como una reprobación o un respaldo tácito, dado que no están los tiempos para desaprovechar vocaciones y puede que se considere la posibilidad de que en algún sitio, que no sea la cárcel, haya que meter tanto rijoso y pederasta, una vez sean desarticulados los Legionarios de Cristo y la Iglesia Irlandesa en pleno.

martes, 8 de febrero de 2011

No tiene perdón

"Cerco un paese inocente"
Cesare Pavese

        Después de leer la magnífica crónica de Rosa Montero en el País de hoy (hay que leerlo antes de seguir), y, a su estela, hacer un somero repaso al desfile interminable de gúrteles, cacicadas fabricias,  trajedias valencianas, sólo se me ocurre añadir que ser culpable puede ser objeto de atenuantes, eximentes, prescripciones, presunciones ilimitadas de inocencia, sobreseimientos, falta de pruebas o de testigos, caos contables, archivos, clemencias y hasta del veredicto de las urnas, que viene a ser como el comodín del público para estos casos. Pero lo que nunca se perdona, de ningún modo tiene perdón, es el crimen de ser inocente. 


        Este cándido italiano, con pinta de perro flauta, después de zafarse de Berlusconi, vino a toparse contra el Manual de buenas maneras en el trato con la oposición de Teófila Martínez, trasunto del de Aznar (pero con derechos de autor de Arturo Pérez-Reverte), para acabar como el Lute, en las mazmorras gaditanas por mor, al parecer, de una lejía, es decir una herejía legal.




         Y no aprendemos. En España todo, sus perros, sus toros, las moscas de sus toros, sus habitantes (santos inocentes), incluida su justicia, resulta ser propiedad eterna de sus amos naturales.

Actualización bandera 1.0

        

jueves, 13 de enero de 2011

El Hundimiento III


Máximas mínimas para comprender el catolicismo y otras yerbas. Comprimidos masticables.

1.- Dios no es nada del otro mundo. El jefe creó a dios a su imagen y semejanza. El jefe de la tribu.

2.- En esencia son más romanos que todo lo demás (cristianos, católicos o apostólicos) De aquellas hogueras del Imperio Romano nos quedan estas pavesas. La iglesia sueña la nostalgia de un pasado evaporado, pero representa, en el imaginario de algunos, un imperio, que ya es cenizas, y que, sin embargo es el último bastión contra los bárbaros, contra los infieles, contra las tinieblas.
Aunque no deja de ser el sueño de un cerebro reptiliano atemorizado ante lo ajeno, ante lo nuevo, ante lo incierto.
El papa, ese emperador con galas de Fumanchú, y su domesticado senado cardenalicio al frente de los ejércitos del señor.



3.- De la iglesia no quedan sino los restos de un naufragio, una tabla de salvación en forma de cruz.

4.- Sus ruedas de prensa, alocuciones, encíclicas y pronunciamientos públicos, que lindan con la desfachatez, no dejan de ser berrinches inquisitoriales, pataletas doctrinarias.
Más que aludir a ellos como noticias deberíamos ser más exactos y encuadrarlos como hallazgos arqueológicos, Pompeyas del Mundo Antiguo, como raros especímenes de fósiles ideológicos. Celacantos del conocimiento.

5.- Su denodada contienda contra idolatrías, brujerías, herejías, magias potagias, politeísmos, etc, no ha pretendido tanto salvaguardar un criterio razonable, como ejercer un monopolio mundial de la superchería, acogiéndolas en su seno. En realidad, todas la misas son negras.
Aquelarre según San Mateo- La que emite luz propia es Mme. Curie. La misma que nunca más se pudo peinar. Luego Einstein imitó el look radiactivo.

6.- La credulidad no es la hermana de la credibilidad, no es siquiera la hermanastra. Es la prima.

7.- Prefiero mil veces las medias verdades susurradas por la ciencia, que las completas mentiras proclamadas por la iglesia.

8.- No lo hay, no lo busques, no hay "Catolicismo bajo en tonterías". Los pensadores cristianos, cuando resuelven el oxímoron, dejan de ser una cosa o la otra.

9.- Cuando hablan de la "cultura de la muerte", me zumba en el oído "muerte a la cultura". Me echo a temblar sólo de pensar que el paso consecuente es: "cuando oigo la palabra cultura echo mano a la pistola"(Hanns Johst, atrbuída a H. Goering).

10.- De todo lo anterior: El saber se acumula, la estupidez se amontona.


11.- Siendo benévolos: La teología es la falsificación barata del pensamiento. Es la cultura de mercadillo. El olor de santidad no es mejor que el Thierry Mugre o Dolce Galvana. ¡Hay de verdad órganos colegiados que estudian supuestas intervenciones divinas! ¡Olor de santidad, a puerta cerrada!

12.- Siendo realistas: La teología es un pesticida de la ciencia.

13.- La pederastia se ha acogido a sagrado. Evidentemente ser religioso, monje o sacerdote no te convierte en pederasta, hasta ahí podíamos llegar, pero ayuda bastante.
Abuso de menores, abuso presupuestario, abuso legal, abuso de poder, abuso mediático, abuso pedagógico.




Precaución: Manténgase fuera del alcance de los niños.



14.- A fuer de sincero, me pasa como a la teología, siempre encuentro una razón para cometer una estupidez. Me voy a fumar un cigarro mientras lo pienso.


15.- La respuesta está en el viento. Pero en el viento fresco.


          No quiero terminar sin dar cabal explicación al título de la serie.
          No caeré en la tentación de realizar la reductio ad Hitlerum, (por facilón) sino en su faceta más cómica. Aunque parece que lo ponen a huevo: su dignidad eternamente atacada (por no poder atacar), con su temor atávico a lo desconocido, la exaltación de su identidad, su gusto por la escenografía de masas, llena de pasiones desbordadas, de jóvenes convenientemente rubicundos y alcanforados, mensajes repetitivos (2000 años repitiendo la misma mentira, la convierte en un cuerpo doctrinal), irracionales, delirantes, esotérico-apocalípticos (con similar credibilidad que el calendario maya), conspiranoicos,  etc...A estas alturas de la película parece una gigantesca tomadura de pelo.
          "El Hundimiento" hace alusión a la los vídeos basados en el corte de la película del mismo nombre subtitulados de forma más o menos ocurrente y que circulan por la red, que me recuerdan la pataleta episcopal nuestra de cada día, ante un hundimiento que ya se ha producido, aunque a muchos todavía les produzcan cierto temor los anuncios de reconquista, y aunque queden todavía muchos búnkeres que desalojar.
          Sin querer subestimar el empuje de lo irracional donde navegan, el poder que todavía acumulan, ni minusvalorar el daño que se producen a sí mismos, a sus adeptos y a quienes todavía pueden sojuzgar, dan la impresión de boxeadores sonados balbuceando victorias olvidadas en un mundo que ya no es el suyo.

          Cualquier día aprendo a poner subtítulos

martes, 4 de enero de 2011

El Hundimiento II


El sexo no es el problema, el problema es el abuso


          Y me he contenido, porque en estos lances me considero un simple amateur y voy de equipo visitante. A nadie se le escapa que la iglesia mueve sus peones como Kasparov sobre el tablero, ni es ningún secreto que llevan traficando 2000 años con demagogina en estado químicamente puro: su piedra angular, un dios que no existe, susurra unas revelaciones en clave, a unos clérigos que nos las interpretan e imponen bajo amenazas, humillaciones y desprecios, soportados con la lejana esperanza de una vida más allá de la muerte, promesa cuya credibilidad oscila entre la credulidad del que las abraza y el cinismo del que las propala.

Cardenal Tarsicio Bertone
          Uno de mis juegos solitarios más apasionantes (no, ese no, otro) consiste en constatar cómo los diversos príncipes de la iglesia echan balones fuera del convento cuando se trata de hablar de sexo intramuros, llegando a ofrecer argumentos absolutamente delirantes, aunque acordes con su particular forma de raciocinio, como el de que son los servicios secretos del lobby homosexual infiltrados con la misión de desacreditar a la iglesia, los que perpetran dichos delitos.

           Ya, y por eso, en vez de desmantelar la conspiración, son felicitados cuando logran mantener los abusos en secreto y a sus autores alejados del código penal.

Obispo Demetrio Fernández
          O, riza que te riza el rizo, denuncian la maléfica conspiración de la Unesco (¿por qué la Unesco y no Pixar, p.e.?) para convertir a media humanidad en homosexual, jocundo dislate que consigue que permanezcamos atentos a las pantallas a la espera de nuevas entregas en esta descabellada carrera de disparates sin fin. Creen tan poco en la libertad humana para regir su propio destino como mejor considere, y han ejercido su poder omnímodo doblegando voluntades y conciencias, que pasan los días, de claro en claro, y las noches, de turbio en turbio, considerando qué fuerzas ocultas y poderosas se oponen a su imperio sin acertar con la más obvia: La Libertad.

          Y es que les encanta hablar de sexo, casi diría que se deleitan en ser acusados de diversos delitos relacionados con él porque les da la oportunidad de obtener el eco necesario para porfiar en sus represiones y demonios, y se recrean en los aspectos que a ellos les parecen más escabrosos y escandalosos, más decadentes, antinaturales, depravados, degenerados y envilecidos. Y logran así asociar "sexo" con su particular y enmohecida concepción.

Eclipse de Abuso
          Y esto al tiempo que crean una conveniente cortina de humo sobre el asunto principal, pues, en la expresión "abusos sexuales", el centro de gravitación son los abusos, y no el adjetivo, "sexuales". Centrar la atención en el sexo, (sí, !con lo que mola!) es errar el blanco. Fundamentalmente porque no hay nada intrínsecamente malo o sucio en el sexo, como nos quieren hacer creer, sino en el ABUSO (de menores, de ancianos, de mujeres, de discapacitados....)

          Por supuesto, están frontalmente en contra del sexo recreativo, del sexo como comunicación, del sexo como identidad, como conocimiento, del sexo como afirmación de la libertad y de poder disponer del mismo como cada uno lo estime conveniente, con respeto a los demás y dentro de la ley, y proponen como alternativa su uso exclusivo con una finalidad reproductiva, eso sí, dejando una zona muerta, tremendamente amplia, donde se santifica el sexo como dominación. Y no me refiero al inocente juego de amos y esclavos, me refiero a la dominación conyugal padecida y bendecida por la iglesia, por la que el hombre exigía sus derechos sexuales (débito conyugal) y otros de todo tipo, incluso usando la violencia en cualquier grado, incluida el asesinato "pasional", y sobre la que, hasta hace bien poco, pesaba un silencio ominoso, reclamando la "privacidad" (léase impunidad) para la escena del crimen. Algo curiosamente paralelo al caso que nos ocupa. Últimamente también intentan achicar balones en este asunto con conclusiones disparatadas, basadas en datos sesgados cuando no erróneos.

          Y todo responde a un mandato divino: Gen 1, 28, dice: "Procread y multiplicaos, y henchid la tierra; sometedla y dominad sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre los ganados y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra" Cuya interpretación fundamentalista y literal, se ha cerrado en un geocentrismo, un antropocentrismo, incluso etnocentrismo, y una visión utilitarista del mundo, que ha justificado y respaldado lacras como el colonialismo, el desprecio ecológico, u otras, como la violencia machista o la pederastia.

          La explotación de la naturaleza hasta la extenuación para satisfacción del hombre, imagen y semejanza de dios, es prerrogativa concedida por éste, incluso cuando se trata de la naturaleza femenina. Siguiendo la oculta línea de puntos se llega fácilmente al derecho de abuso sobre los débiles, materia en la que la iglesia se ha ensañado particularmente, por ejemplo en la conquista de América, donde se ofreció a los nativos la disyuntiva de conversión o muerte, dándose el caso trágico de muchos que preferían inmolar a su familia y a sí mismos, antes que verles sometidos a la esclavitud.

          No quiero dejar de nombrar, aunque sea de pasada, la cantidad de mujeres, muchas de ellas monjas, violadas por misioneros a lo largo y ancho del mundo y de la historia hasta hoy, que ha llegado incluso a aquilatar la expresión "postura del misionero"(¿la recomendaban con el ejemplo?¿Qué significado metafísico tiene que el hombre esté encima?).
De misiones

Oblato en aprietos
          Porque, para la iglesia, la noción de sexo (como del resto de ámbitos) entraña dominación, sometimiento y silencio, al igual que ella misma, dicen, debe someterse a dios. En su manto de impunidad está inscrita la estrella de oriente que secundan/acechan los pederastas, los legionarios, las adoratrices esclavas, los estigmatinos y los pasionistas, los cruzados,  y bajo el que se encuentra el oblato, que en la Edad Media no era más que el niño que se ofrecía a una comunidad religiosa. ¿Como chivo expiatorio, como cabra legionaria?.  Es de todos sabido para qué sirve la cabra de la legión, aunque ésta sea de cristo.
Pon una cabra en tu vida

domingo, 2 de enero de 2011

El Hundimiento I


Un poquito de demagogia (merecida)

          Después de leer la noticia de que el nigromante mayor de Roma haya ordenado 61 sacerdotes presentados por los Legionarios de Cristo, la víspera del nacimiento del niño Jesús, he sufrido un shock y he requerido dosis masivas de omeprazol y calmantes para quitarme de la cabeza la idea de las intenciones lúbricas colectivas que pueda tener esta gente de lo que es el adviento. Tantos adultos, sobre los que recaen sospechas no demasiado infundadas, esperando el advenimiento de un niño en un pesebre, es como para llamar a los casco azules.
          No tengo muy claro que lo adoren o se pirren por sus huesitos, pero da la impresión de ser un espaldarazo a una declaración de intenciones inmundas hacia la infancia, a una institución fundada por un pederasta , Marcel Maciel, personaje particularmente siniestro que empezó a vivir en olor de santidad, y al final resultó que era perfume de mercadillo (eau de fritanga que atufa la beatificación de Juan Pablo II), y cuyos crímenes sólo han prescrito con la muerte (para novatos, la prescripción es la impunidad sobre los delitos mantenidos en secreto durante el tiempo suficiente), y cuyos miembros establecen una ley del silencio sobre las continuas denuncias que recaen sobre ellos. En el arte del secreto, que es el arte del encubrimiento, son maestros consumados, dignos discípulos de su santa madre. Ese es el primer mandamiento de la férrea fe a la que se aferran.
          La ordenación de los Legionarios me ha recordado a otra ceremonia (cere-de-monía-ca) por la que la reina Isabel, otra papisa rebosante de orgullo, pompa y circunstancia, entregaba las patentes de corso, que consistían fundamentalmente en ofrecer el respaldo legal a una piratería que ya operaba y que se utilizó como un cuerpo de paramilitares en una paraguerra (si vis pacen para bellum) contra el dominio español del Atlántico.
          Pero ya sean paramilitares, legionarios, piratas o corsarios, dicha ordenación está sugiriendo que el paraguas eclesial, la capa pluvial de la santa madre, va a mantener las tinieblas de la sacristía necesarias para la comisión de los abusos y su encubrimiento legal o mediático.
          Eso sí, se les pide que, por favor, retiren de los lugares públicos las fotos del fundador, palmaria, y póstumamente desenmascarado, sobre todo, aquellas en las que aparecía con Juan Pablo II (Juan Palo qué palo), y se les indica que sería conveniente una especie de abracadabra nominal o de refundación de los Legionarios. Traducido al manchego, el mismo perro, pero con distinto collar.
          Esto hay que entenderlo, a la vez, como una definición escrupulosa de lo que es la hipocresía, y como una estrategia de supervivencia para una iglesia católica en descomposición, cuyas filas, últimamente se nutren casi en exclusiva de lo más selecto del fundamentalismo y del integrismo ideológico, moral, económico y político. En resumen, religioso.
          Sinceramente me he llevado tal berrinche que he tenido la tentación del sarcasmo, de tildar, de forma demagógica y provocadora, a la iglesia católica de Federación Internacional de Pederastia Eclesial y Deportes Ocultos, la FIPEDO, también conocida por la PEDOFI. Los deportes sexuales ocultos deben ser primos hermanos de las ciencias ocultas, que también practican (transustanciaciones, encarnaciones divinas, milagros diversos, profecías, conversaciones con dios, resurrecciones, abducciones celestes, exorcismos, apariciones... algún día me propongo hacer la lista razonada y echarnos unas risas) fronterizas todas con la locura en mayor o menor grado y algunas directamente hermanadas con el bestialismo, como el presunto embarazo de una virgen por un ave (que sólo funciona como reductio ad absurdum para ocultar un mero adulterio). Claro que su voz radiofónica en España, la COPE, también puede tratarse de las siglas de Cómo Ocultar Pederastias Episcopales.
          La ordenación de los seminaristas daba la impresión de convertirse en la presentación del equipo olímpico de pederastia para Londres 2012, cuando se admita como nueva disciplina indoor, es decir sobre pista cubierta y encubierta. Y ahí querría ver yo a Gil Grissom siguiendo esa pista.
          Y así todo, pero les juro que me he contenido.

martes, 7 de diciembre de 2010

Basado en hechos realities.

          Me estoy pensando cambiar el nombre del blog y llamarlo ¡Asombro!, porque es que no salgo de él. Voy al grano como el Clearasil.
          Trabajo atendiendo a público en un mostrador exento, es decir sin barrera de cristal, reja o paranoias diversas, y entre otras cosas, vendemos Christmas de UNICEF, cuyo importe total va destinado a una campaña de vacunación a niños del tercer mundo.
          El expositor se compone de una repisa donde se presentan los paquetes de felicitaciones y un cartel MUY VISIBLE, que para eso es un cartel, donde se declara la organización, la finalidad de la campaña, un niño muy rico y muy pobre a la vez (esto lo clavan los de Marketing), y destacado en color rojo vivo:
"6 €urazos 6".
          Pues al final de la mañana repaso el número de sobres y resulta que falta uno. ¡Una persona ha tenido el coraje de robar (técnicamente es un hurto), un sobre de felicitaciones navideñas de UNICEF! Los que me conocen saben de sobra que soy capaz de comprender casi cualquier desmán y estupidez, por dos motivos principales y son 1.- mi empatía enfermiza, tipo Zelig con casi todo el mundo, y 2.- porque yo mismo lo hice, lo hago o lo haré en un futuro.
          Descarto el error mío o de ese "individuo" o "individua" al llevárselo crudo (que en esto de ser miserables, los sexos también andan a la par y nadie me va a acusar de discriminación a estas alturas, o mejor, bajuras) por motivos en los que no entro por no resultar prolijo. Lo que me lleva a pensar en la pregunta obvia de en qué mente cabe plantearse cometer un crimen cuya finalidad es expresar nuestra generosidad y y bohonomía. Y además viene a demostrar,  en cierto modo, que la mezquindad y la estupidez son primas hermanas. Entiendo que la gente quiera comer, unas zapatillas de marca, un ordenador, el abdomineitor, un traje sastre, y que por ello robe (Raskolnikov o cualquier concejal de urbanismo lo podría explicar mejor que yo), entiendo que no crea en la caridad, o en la UNICEF, o en la vacunación, o que sea un neonazi que crea que la mejor ayuda a los niños del tercer mundo sea ayudarlos a morir, etc. Pero me pregunto, y si es algo de esto ¿para qué coño necesita felicitar la navidad?
          ¿O es que el estándar de católico, debido a la escasez, anda tan por los subsuelos últimamente que admiten a cualquiera y de cualquier manera?¿Aunque para felicitar las fiestas haya que robar las felicitaciones antes, que es como desplumar al ángel del Portal de Belén (el del cartel de "gloria a dios en el cielo y paz en la tierra a los hombre de buena voluntad" -¡Venga, achanta la mui, y dame todo lo que tienes!) para llevarle un regalo al niño Jesús? Por ahí deben andar los tiros porque incluso cuentan como suyos a los rehenes que nos queremos borrar. Y aún podemos dar gracias porque  podemos verlo como un paso adelante si consideramos que antes la Iglesia took no prisoners: los churruscaba (¡Ley de Apostasía ya de ya!).
          Puedo imaginarme que el texto al reverso de la felicitación debe ir de esta guisa:
 


          En estas entrañables fechas en las que las familias se vuelven a reunir desterrando viejas rencillas, cuando se reavivan los cálidos sentimientos de amor, comprensión, caridad y perdón, cuando se abren los corazones y por fin se abaten los recelos y se derrumban suspicacias, he aprovechado para mangar un paquete de christmas de UNICEF de su campaña de vacunación anual (al loro, que no te mando cualquier cosa) y me he acortado de ti y  de tu familia (arrullado por la seguridad de que estos precisos instantes, hay alguien, allá afuera, también acordándose de mi y de mi familia) y enviarte uno donde poder desearte felices fiestas y expresarte mis mejores deseos de paz, prosperidad y felicidad para ti y los tuyos para el próximo año 2011, y de paso hacerte mi cómplice.

P.D. Te agradecería enormemente que pagaras al cartero el certificado con acuse de recibo, contra reembolso, que es que se me ha echado el tiempo encima y no he podido hacerme con el sello en el estanco porque tienen el mostrador con un cristal blindado. Ya es que la gente no cree en los buenos sentimientos, como nosotros.
P.D.2. Si tuvieras el detalle, envíame una cestita surtida a la dirección que viene en el remite, que el mundo está muy chungo y si no fuera por los amigos...
Y lo dicho. ¡Muy Felices Fiestas!
*       *       *

          Sólo soy capaz de imaginar algo más surrealista (la realidad supera a Salvador Dalí) y es la carta de Jose María Aznar a los Reyes Magos (basada en hechos reales):

          Queridos Reyes Magos de Oriente:
          Este año, aunque he sido muy bueno, no quiero nada para mí (yo soy asín), me lo pido para los españoles:
          1.- Quiero que trabajen más horas, más días, y por menos pasta.
          2.- Quiero que les quiten los convenios, los contratos de trabajo y las mariconadas (en sentido amplio y estricto).
          3.- Quiero que les quiten la prestación por desempleo si son tan vagos y tan inútiles que se quedan sin trabajo.
          4.- Quiero que les recorten las pensiones, y que se paguen ellos los gelocatiles (mi sueldo vitalicio, y mi pensión máxima ni tocarla, ya os dije que no quería nada para mí).
          5.- Quiero que se desmantele la Seguridad Social, la Enseñanza Pública Gratuita, y vamos ya quitando la Media y la Superior.
          6.- Quiero que se acabe además con cualquier vestigio del Estado del Bienestar, que como la beneficencia no hay nada (sobre eso tiene la contrata mi santa esposa).
          7.- Me pido las privatizaciones si es que queda algo, para mis amigos (nada para mí, como veis), que luego ellos ya me pagarán las conferencias y los honoris causa.
          Advertencia: Que como no hagáis caso, me elijo de Caudillo y os mando a Bagdad otra vez, pero echando hostias, a los legionarios.
J.M. Aznar Honoris Causa Disfunción Eréctil,
Cáncer de Pulmón y finalmente la muerte por Hilaridad Irreversible.